lunes, 19 de octubre de 2009

Érase una vez un chat

Seamos bienpensados. Seguramente quien inventó los foros y chat de Internet tenía la intención de generar participación y diálogo, e incluso mejorar la calidad de la información inicial. Sin embargo, al igual que a los yanquis en Bahía Cochinos, las cosas no resultaron como preveía. No hay nada más demostrativo del género humano, que permitirle que se autorregule, para observar cómo se pudre todo en menos de lo que canta un gallo. En Internet esto equivale a crear un nuevo foro o chat y dejar que cada uno diga lo que quiera. Ingenuo del que cree que los comentarios serán respetuosos e interesantes. También ingenuo el que opina que con sugerir buen comportamiento y palabras educadas va a convencer a alguien. Mucho más ingenuo el que piensa que santo remedio es pedirle a la gente que se identifique. Irremediablemente siempre se jode la cuestión. Como muestra basta citar las primeras entradas de un espacio de comentarios creado para este menester en un blog indeterminado. La noticia inicial iba sobre el uso de madera de monte en las estufas a leña montevideanas.

Anónima: Muy interesante nota. Sigan poniendo de este estilo que me gustan.
Pedro: ¿El palo borracho es considerado madera de monte?
Txus: Anónima, a vos lo que te interesa es que te pongan algo. Es es lo que te gusta.
Pedro: Por favor Txus, más respeto a las damas.
Txus: Claro... porque vos preferir que te pongan la astilla de palo borracho a vos.
Anónima: No peleen, chicos.
Txus: ¿No te dije que le encanta?
Anónima: Andá. Seguro que vos la tenés como un maní.
Txus: Por lo salada puede ser.
Matías: Hola. No me queda claro... ¿Está prohibida la leña de monte o no?
Pedro: Yo quiero saber si el palo borracho es madera de monte o no. Que alguien responda, por favor.
Matías: Creo que no, porque no tiene frutos.
Pedro: ¿Tiene que tener fruto? Si es así la sandía sería leña de monte... Ah, no. Qué gil. Si no tiene ramas. Pero la vid sí... y el limonero. ¡No entiendo nada!
Anónima: Pedro: ¿por qué no lees la nota antes de decir pavadas?
Pedro: Es que ya había leído el título y después vine directo a los comentarios del foro.
Matías: Tiene razón Anónima.
Anónima: Gracias.
Matías: ¡Hola Anónima! Me caes re bien. ¿Sos de Montevideo? ¿Qué tenés que hacer hoy de noche?
Sebastián: ¡Eso! ¿Hacemos fiestita de tres?
Anónimo: Me sumo. Pongo la casa y el whisky.
Txus: Yo dije que le encantaba y no me hacían caso.
Pedro: ¿Entonces el árbol de palta también es leña de monte?
Anónima: ¿Por qué no se van todos a cagar un poquito? Le voy a mostrar a mi novio las cosas que están diciendo. Mide como dos metros... si lo ven se cagan parados.
Pedro: Yo no me metí con nadie.
Txus: A vos te la meten, ya sabemos.
Matías: No dije nada grosero, sino fijate, Anónima. La invitación sigue en pie.
Anónimo: Este no puede ser más nabo por que no tiene tiempo.
Txus: Cierto que no tiene tiempo. Bien lo sabe tu hermana.
Anónima: Dan lástima, chicos. Me retiro.
Sebastián: No pintó la fiesta. Hubiera estado buena, pues se ve que Anónima tiene carácter. Sigo para otro foro. Chau, maracas.
Matías: Maraca la que tenés guardada atrás, gil.
Txus: Bien dicho. Y aguante el manya.
Nico: Aguante el bolso.
Txus: Bolso corrés. Peñarol es tu papá.
Nico: No existís carbonero. Andá a jugar a las bolitas.
Txus: ¿Ya te olvidaste de los pincharratas?
Nico: Y vos de la liguilla.
Pedro: Ahora entiendo... Por eso el ombú no es leña de monte.
Anónimo: ¿Hay alguien acá? ¿Hay alguna minita?
Pedro: Estoy yo.
Anónimo: No te puedo creer... ¡Están hablando de leña de monte? Chau, mersas. ¡Y aguante la IASA!

sábado, 17 de octubre de 2009

¿Vos y cuántos más?

-¿Vos y cuántos más? ¿Eeeehhhh? ¿Vos y cuántos más, gil? Te pensás que porque andás con esa pinta sos guapo. Pero no. Sos feo nada más. ¿A quién le ganaste? En boca cerrada no entran moscas... salame. Decí que me agarraste en un día bueno, que si no te remo de una hasta los accesos de la Ruta 1. Al último que se hizo el listo conmigo le llené la cara de dedos. No lo reconocía ni la jermu. La jermu es la mujer. Te explico porque tenés pinta de nabo. Jer-mu... Mu-jer... ¿captás gilastrún? ¡Qué ganas de complicarse la vida que tenés! Vos... justo vos... con esa carita de papanatas recién caído del catre, venís a meterme el peso a mí, al rey del mambo. ¡Cómo se ve que no me conocés! Perdiste una oportunidad preciosa de cerrar el pico. Y no me mires así. ¿Querés que te surta? Mirá que contigo me puedo divertir de lo lindo. Para que tengas y para que guardes te voy a dar. Vos pedí nada más, que tus deseos son órdenes. ¡Serás bicho raro! Con el día precioso que hay, qué ganas de venir a que te den para tabaco y hojillas. Se ve que te gusta recibir. ¡Qué cosita bárbara! El tipo no tiene nada que hacer porque es un vago y no se le ocurre mejor idea que ir a que le rompan la cara a guantazo limpio. Saliste vicioso de los hematomas, saliste. Si se entera tu vieja... pobrecita. Bueno, pensándolo bien, ella alguna que otra vez te debe haber alcanzado alguna que otra bolsa de hielo para atajar los chichones. Qué de disgustos le habrás dado a la pobre. Pero igual no aprendés. Venís acá a hacerte el guapo. ¡Mirá que sos pelotilla, ehhh! ¿Te fijaste cómo tengo los nudillos? Mirá de cerca, varón. Tienen la formita hecha de tanta piña que he repartido en mi vida. Desde la escuelita vengo atendiendo gallitos como vos. ¡Serás nabo! La verdad es que no se quién te dio manija para que vengas a pesetearme. Seguro un amigo no fue. O reconsideralo si lo creías amigo. Porque te mandó al muere. Mismo que al muere. Amigos eran los de antes, ehhhh. ¿Tenés la cédula y alguna tarjeta para que te identifiquen después que te agarre? Vas a quedar hecho un monumento al chichón, así que andá haciéndote a la idea. ¡Cómo te gusta comer puré y tomar con pajita! ¿Qué flores preferís? Por las dudas, digo. Por si se me va la mano. A veces agarro la bajada y no me para nadie. ¿Me descontrolo, viste? Y con logis como vos es con los que más me pasa. No se... como que me motivan. Tienen un no se qué los que vienen haciéndose los vivos sin saber que van a cobrar de una forma memorable. Encima eso. Vienen confiados. Después no vienen más... está claro. A vos te va a pasar lo mismo, fijate lo que te digo. Como que se te van a ir las ganas de pasear por el barrio. A veces veo alguno de esos guapitos como vos que pasan los meses y no se animan ni a ir por la vereda de enfrente, entonces terminan dando una vuelta a la manzana para evitar que vuelva a atenderlos. Porque si algo tengo es memoria visual, así que después no te pongas peluca para disimular que es peor. Eso me motiva en grado sumo, que se disfracen para que no los reconozca. ¡Mamitaaa! ¡En qué lío te metiste! Pero bueno, viniste solito así que vos sabrás. Ya estás grandecito. Problema tuyo. Hacete cargo, vejiga. Ahora no me arrugue que no hay quien planche, valor. Se sortea una golpiza y me parece que tenés todos los números. Así que aguantá, Naboletti. ¡Asustar a papá!... al rey de la lleca... al uno... a la versión criolla mejorada de Mano de Piedra Durán y Mike Tyson... al guapo de los guapos. ¡Qué gil que sos! Vos, venir a meterme el peso a mí. Estás en el horno, pollito. Ehhhh... ¿Vos? ¡Con esa pinta! ¡Qué banana atómica! ¿Vos y cuántos más, salamín?
-Como catorce seremos. Yo me adelanté para ver si estabas. El resto están entrando.
-Aaaahhhhh... ¡Negociemos, Inodoro!

domingo, 11 de octubre de 2009

Lavarropa da la vuelta al mundo

Kabul (Agencia EFE)- Se confirmó ayer viernes que un lavarropa afgano se ha constituido en el primero de su tipo en dar una vuelta completa al planeta Tierra. El aparato, de procedencia hindú, había desaparecido de su hogar en abril de 2002, en la ciudad de Kandahar, hace aproximadamente 7 años y 5 meses. Su propietario se mostró sorprendido y feliz por el regreso, pues esto le permitirá gastar en la educación de su pequeño hijo el dinero que venía ahorrando para comprar otra lavarropa.

A comienzos de abril de 2002 el afgano Obaidullah Amiri, trabajador de la industria textil, decidió cambiar la energía de su lavarropa hindú de marca Yangoi. Desde algunos meses antes el asiduo bombardeo de aviones estadounidenses a la ciudad solía dejar sin energía eléctrica al barrio donde Amiri vivía junto a su familia, lo que inutilizaba el lavarropa que con tanto sacrificio había comprado a mediados de 2001. Para solucionar este inconveniente Amiri, padre de ocho niñas y un varón, se las ingenió para sustituir la fuente de energía de su lavarropa. Fue así como logró colocarle al aparato una batería de automóvil, hecho que le posibilitó utilizar el electrodoméstico en cuestión sin ser afectado por los cortes eléctricos que producían los civilizadores ataques estadounidenses.
A su vez Amiri pensó que el importante peso de la batería, de casi 10 kilogramos, podría ser útil para inmovilizar al lavarropa, que mientras funcionaba enchufado a la corriente eléctrica solía pasearse por el baño de la vivienda para peligro de sus hijas más chicas, que siempre defecaban con temor a que el aparato las apretujara contra la pared. Sin embargo lo ideado por Amiri no ocurrió, al punto que a los pocos días se encontró con la ingrata sorpresa de ver que el lavarropa no estaba.
Como siempre suele ocurrir en estos casos, el hombre atinó a pensar que había sido víctima de un robo, pero pronto se dio cuenta que no fue así. Según testimonios de tres de sus hijas y varios vecinos, aquella mañana de abril, mientras los padres de la familia estaban ausentes del hogar, el lavarropa fue visto atravesar la calle y adentrarse en un peligroso barrio contiguo mientras procedía a un centrifugado rápido con media carga.
A pesar de que Amiri cogió su AK47 y se adentró en el barrio vecino en búsqueda de tan caro electrodoméstico -recordemos que tenía nueve hijos- no logró dar con su paradero. Los testimonios que pudo recoger fue que efectivamente el lavarropa había transitado la zona dirigiéndose luego hacia las regiones montañosas controladas por los talibán, por lo cual Amiri optó por finalizar su búsqueda y regresar a casa con unos kilogramos de opio para vender al menudeo, previo corte, claro.
Desde entonces Amiri estuvo 89 meses ahorrando para adquirir un lavarropa usado del año 1993, para lo que había logrado reunir 27,30 dólares estadounidenses. Pero su sorpresa fue mayúscula el pasado miércoles, cuando un ruido familiar comenzó a taladrarle los oídos. Llamado a gritos por su pequeño hijo Hamid, que estaba cosiendo orgullosamente unas pelotas ha ser usadas durante el próximo mundial de fútbol, Amiri se asomó a la puerta y pudo reconocer al lavarropa que regresaba desde dirección este-noreste levantando polvareda y aplausos entre los vecinos que lo reconocían a su paso.
Una vez dentro del hogar, luego que terminó el centrifugado, Obaidullah Amiri pudo comprobar mediante algunos matasellos, pegotines, firmas y escrituras soeces, que su recuperado lavarropa había completado una vuelta al mundo, pues contenía registros de haber transitado por 73 países de los cinco continentes.
Obaidulahh celebró la reaparición con una bacanal en la que gastó la mitad del dinero ahorrado para la ahora innecesaria futura lavarropa. El dinero sobrante, según explicó, será destinado para la educación del pequeño Hamid, no así de sus hermanas pues estas no concurren a la escuela.

viernes, 9 de octubre de 2009

Lo mató con una azul

Santa Rosa (agencia CUTU)- Un hombre falleció a causa de una herida punzante en la zona del abdomen, luego de haber discutido con un amigo durante un partido de mikado. El autor de la agresión fue detenido pocas horas después, tras intentar esconderse en una vivienda del vecindario.

La policía local dio a conocer este mediodía un extraño caso de muerte violenta ocurrido durante la madrugada en una vivienda del barrio colindante con el molino de la ciudad. Según información aportada por la oficina de prensa policial, JMB y PF eran dos amigos que compartían al menos dos aficiones: el mikado y el whisky. Fatalmente ambas aficiones se juntaron ayer, para culminar en el deceso de JMB a manos de su hasta entonces amigo.
A pocas horas de ocurridos los hechos la policía ya había podido reconstruir los acontecimientos que terminaron en el triste suceso. Según testimonios de vecinos y del implicado aún con vida, todo comenzó cuando los dos hombres decidieron reunirse a jugar unas partidas de su juego favorito: el mikado.
Tal cual lo narrado por PF a los oficiales a cargo de la investigación, cuando eran aproximadamente las 2:00 AM, ambos individuos comenzaron una discusión a raíz de una circunstancia del juego. Parecería que JMB iba ganando 760 a 595 -era hasta 1.000- y estaba jugando su turno de recoger los finos palos del mikado. En determinado momento JMB movió una pieza verde (2 puntos) en su intento de obtener un palito color azul (20 puntos), siempre guiándonos por el testimonio que PF brindó a las autoridades y estas reflejaron en su comunicación posterior. Según PF describió a la policía "fue como un terremoto... más que terremoto, tsunami... lo veía hasta Stevie Wonder", pero JMB -"que es un tramposo bárbaro" siempre según PF- no aceptó la opinión de su amigo y prosiguió hasta sacar la pieza azul y varias más. Para entonces la discusión había subido de tono de forma inversamente proporcional a lo que había bajado la botella de whisky escocés.
Fue entonces que PF tiró todas las piezas del mikado y atacó verbalmente a su amigo, el cual le respondió con un salivazo de proporciones y luego la emprendió a puñetazos de todos los colores, como los palitos del juego que desencadenó los hechos. PF se defendió con lo que tuvo a mano. Primero le tiró las piezas del mikado y luego le partió la botella craquelada color ámbar en la cabeza, mientras -reconoce que un poco enajenado por las circunstancias- comenzó a atacarlo con un palito amarillo a manera de objeto punzante, que se quebró luego de algunos pinchazos.
Fue entonces que JMB tomó una cuchilla -con la que horas antes habían cortado el queso y el salame para la picada correspondiente- y comenzó a defenderse, y atacar a posteriori. A su vez PF tomó un palito rojo (10 puntos) y se enfrentaron cual recios y profesionales espadachines, hasta que PF observó un flanco de ataque libre y no lo desperdició. Ahí le pinchó con todas sus fuerzas en la zona abdominal, repetidas y enconadas veces, producto de lo cual JMB "se fue tranquilizando hasta quedarse más quieto que agua de pozo", tal cual lo dicho por PF.
El documento policial referido al caso concluyó que el hecho estuvo directamente vinculado con la ingesta de una botella de whisky que los entonces amigos decidieron adquirir para mejorar su pulso. El whisky -añejo de 12 años- les hizo efecto en sus manos, pero lamentablemente también en sus cuerpos y mentes.
Según informó la policía local, PF fue conducido a la cárcel de la ciudad a la espera de una sentencia definitiva, que no será menor a los 25 años de prisión. En opinión del juez de la causa: "no es por prejuzgar pero creo que a este tipo habría que tenerlo varias décadas guardado, porque si hace esto con una pieza de mikado, donde agarre una trincheta acá quedamos menos que paraguayos después de la Triple Alianza".
Un agravante considerado por el juez es el hecho de que en la autopsia practicada con posterioridad a los acontecimientos, a la víctima se le contaron 41 puntos en todo el cuerpo (la azul en cuestión, una roja, tres blancas y una verde).

miércoles, 7 de octubre de 2009

El debate es lo de menos

En cuatro semanas hay elecciones nacionales y todavía no se sabe si habrá debate televisivo. Que no, que sí, que no, que capaz, que no importa, que con tales condiciones sí, que si vamos en parejita, que me tenés miedo, que le tenés miedo, que si me conviene...
Por otra parte la importancia de que exista tal debate entre los dos principales candidatos también está en discusión. Hay quienes están a favor y quienes están en contra. Casualmente ocurre que una y otra posición se corresponde con las posibilidades de ganar de cada presidenciable: el que va ganando no quiere arriesgar así que no da debate y el que va perdiendo quiere descontar algún punto así que debate por supuesto. Mujica que nopo, Lacalle que por supu y el tándem Bordaberry-Mieres dispuesto a debatir hasta con Omar Freire si se diera el caso.
Llegados a este punto, la recientemente creada CNPEDNIUC* quiere llegar a usted para interrogarlo sobre qué tan necesario es escucharlos hablar. ¿Acaso eso es garantía de algo? ¿No fue demostrado mil veces que las palabras se las lleva el viento? ¿Los individuos en cuestión no han hablado lo suficiente como para que el jurado supremo dictamine Premio Desierto?
Trasladado esto a nivel personal y poniéndonos la mano en el corazón: ¿Quién no ha prometido en la oscuridad de la noche algo a largo plazo para obtener un beneficio ipso facto, aún a sabiendas de que estaba mintiendo? ¿Quién no ha prometido, jurado y perjurado el oro y el moro para lograr todos sabemos qué? El que esté libre de pecado, que se lo cuestione.
Si mentimos por premios nimios, ¿qué no se hará por sacrificarse cinco años para hacerse de una magra jubilación? ¿Cómo no caer en alguna mentirita piadosa, leve ocultamiento, falacia o burdo engaño del más alto nivel para ocupar por un lustro el acolchonado sillón, vetar alguna que otra ley, acomodar a un par de conocidos o guardarse algún cambio? La banda presidencial es puro sex appeal, por otra parte. Ni hablar de quedar inmortalizado en el nombre de una calle (si es una de las que corta 18 de Julio, tanto mejor).
Para escuchar lo que venimos escuchando, o lo que dicen sabedores ellos mismos de lo que callan u ocultan, mejor es ir a la esencia. Oséase: no hay que juzgarlos por lo que dicen, sino por lo que efectivamente hacen. Se repite: no hay que guiarse por lo que dicen sino por lo que hacen. Está en la tapa del libro. Todo lo demás es actuación con fines electorales. Llegados a este punto y en pro de brindar un servicio a la comunidad, días atrás la autodenominada CNPEDNIUC realizó una investigación con dicha finalidad.
Aclaramos desde ya que optamos por no revelar cómo ni cuando se obtuvieron las muestras de lo que hacen tanto Mujica como Lacalle. En primer lugar tenemos que salvaguardar la seguridad personal de quienes nos proporcionaron la materia para nuestro estudio. A su vez consideramos que puede haber balotaje y podríamos necesitar alguna muestra nueva, dando por supuesto que lo que hagan en esos días será distinto a lo que hacen ahora.
El análisis efectuado a las heces de José Mujica demuestra que este candidato se alimenta a base de acelgas, flores, su propio asado, algún que otro sapo y que de vez en cuando se toma algún vaso de vino tinto o clarete (nunca blanco).
Por su parte el estudio de las deposiciones de Luis Alberto Lacalle nos permite afirmar que su alimentación se basa en canapés, sanguchitos, whisky importado, hielo y un vaso de leche de tanto en tanto para cortar la acidez.
Por ahora este es nuestro primer aporte informativo a la ciudadanía. Toca a cada individuo considerarlo de la forma que crea pertinente. Nosotros cumplimos con poner esta materia sobre la mesa. Ampliaremos a la brevedad.


*CNPEDNIUC: Comisión Nacional Pro El Debate Nos Importa Un Carajo.

jueves, 24 de septiembre de 2009

¿Qué es una murga?

-¿Qué es una murga, papá?-, preguntó el niño a su padre, como bien se puede deducir. Éste, señalando una foto pegada en la pared, le dijo: -¡Eso es una murga!
El pequeño alzó la vista, miró la foto, y comentó: -Están todos vestidos iguales-.
-Sí, siempre es así-, explicó el adulto.
-¿Pero no veo los instrumentos musicales?-, interrogó el chico.
-Esas son otras murgas chiquilín. Esas afinan algo al menos, incluso las peorcitas. Esa foto de Peñarol la compré cuando empezó el último Apertura.
-No, en serio papá. ¿Qué es una murga? Necesito saberlo pues estoy un poco confundido.
-Murga es alpechín. O sea, un líquido oscuro y fétido que sale de las aceitunas cuando están apiladas antes de la molienda, y cuando, al extraer el aceite, se las exprime con auxilio del agua hirviendo.
-Sigo sin entender.
-Murga es una compañía de músicos malos que toca a las puertas de las casas acomodadas, con la esperanza de recibir algún obsequio.
-¿Es como un judas formado por muchas personas que tocan música mala?
-No, hijo.
-Papá, para mí era algo de música en el verano, pero siento decir, que murga es esto, murga es aquello, murga lo otro. ¿Todo es murga, papá?
-No, también están los parodistas, los humoristas, las revistas y las comparsas.
-Ahhh. El otro día mamá dijo que “el Frente es una murga”. ¿Es cierto?
-Bueno es que hay murgas murgas y cosas que se parecen a una murga.
-¿Por ejemplo?
-Las murgas murgas, las de verdad, son las que cantan en los tablados y en el Teatro de Verano: Araca la Cana, Agarrate Catalina… todas esas. Después están las cosas que parecen una murga, y además mala: Peñarol, Nacional… casi todos los cuadros uruguayos, la selección, la AUF. En política: los blancos son una murga, el Frente va en camino, los colorados son una murguita.
-¿Por qué son chiquititos?
-No, porque son poquitos.
-O sea que las murgas cantan. Las de verdad.
-Sí.
-¿Y qué cantan?
-Esteeeeeee… Hablan de fútbol, de política, de cómo está el mundo. Hacen chistes. Bromean. Se meten con la gente. Y terminan cantando todos juntos, bien fuerte, medio llorando.
-Es como los asados que hacés con tus amigos.
-Algo así.
-Ahhhhhhhhh. ¿Entonces por qué no estás en una murga?
-Es que papi tiene que trabajar muchas horas al día para que al niño nunca le falte nada. Por esto a papi no le queda tiempo para ir a ensayar a una murga.
-¿Y por qué mamá sí va todas las noches a una murga?
-Por que tendrá un novio murguista, porque ella no puede cantar ni en un bingo de escuela rural. Desde que papi y mami no están juntos, cada uno hace lo que se le canta sin pedirle permiso al otro.
-El orto, sí… Mamá dijo algo de eso.
-¿El orto roto por otro?
-No dijo eso, pero… parecido… que Roberto… abierto… roto… orto. No me acuerdo.
-Dejalo así, nene. Por lo visto si querés saber algo de murgas preguntale a tu mamá que entiende bastante. A mí preguntame de otra cosa.

martes, 22 de septiembre de 2009

La leyenda de los pu pla

Cuenta la leyenda que los pu pla de Montevideo son una venganza que se tomaron los ingleses antes de ser expulsados en sus fracasadas invasiones de comienzos del XIX. Tal vez su error estratégico fue que fallaron en cuanto al sexo. Si en vez de llegar ahijuna por el repecho los ingleses, con sables y toda la parafernalia, hubieran sido ahijuna con esos pechos vienen llegando ya las inglesas, en una de esas ahora todos estaríamos hablando de fack you, excuse me, shit, cat y dog. Pero no. El asunto fue que mandaron ingleses y marcharon. Pero cuenta la leyenda –y con esto se regresa al comienzo luego de la interrupción motivada por el sexo de los invasores-, que los tipos venían con ganas de instalarse y los sacaron carpiendo. Así que en retirada se mandaron la de Hansel y Gretel pero en versión cagadora. Como no pudieron quedarse desparramaron semillas de árboles, que por esta época suelen ser conocidos como los pu pla, gracias a una contracción simplificadora del lenguaje.
Parece que ésta era una costumbre de los soldados de la pérfida Albion. Lugar que no podían conquistar, lugar que jodían. Para ello cada combatiente disponía de una bolsa llenita de semillas de los pu pla. Durante su educación militar se lo enseñaban: si toca retirada, mano a la bolsa y a tirar semillas. Y como acá somos medio abombados –si miramos con un ojo- en principio se creyó que los pu pla eran botín de guerra que se les había caído a los invasores por la brava persecución de las huestes autóctonas. Entonces la gente se dedicó a cuidar y regar los pu pla, hasta que se hicieron grandes. Incluso se inicio entre los mozalbetes la costumbre de orinar los pequeños pu pla, que para ellos representaban al invasor inglés. Esto se convirtió en una tradición de los jóvenes, que tomaron el hábito de vaciar sus vejigas sobre los pu pla, cosa que se transmitió de generación en generación hasta el presente. Es por eso que tanto muchachote entrado en copas va por ahí cloreando árboles, sin saber el significado de esa tradición, de sabida raíz antigringa. Precisamente a este hábito se debe el color de la pelotita vegetal que cuelga de los pu pla. Pelotita que llevó a los antiguos habitantes, cuando estos vieron que los árboles en cuestión tenían algo más que hojas, a pensar que buena cosa sería disponer de una rica fruta al alcance de la mano.
Cuando pudieron percatarse que aquello no era una fruta comestible, se dijeron: -mierda, habrá que cocinarla-. Ahí probaron hervirla, fritarla, rallarla para ensalada, pero nada. Mientras tanto los pu pla fueron aumentando en cantidad y en volumen, hasta que pronto estuvieron en todas las calles de la ciudad. Con el pasar de los años, en cada primavera los antiguos pobladores se fueron convenciendo que el deseado fruto de los pu pla sólo era algo un tanto molesto y nada comestible. Entonces los hasta ahí denominados “árboles de la retirada” comenzaron a llamarse “árboles de los gringos”. Al tiempo se popularizó el nombre de “plátanos” –ahí hay un bache semejante al eslabón perdido en la evolución de los primates-, que después fueron los “putos plátanos”, expresión ésta que se apocopó en los “pu pla”.
Así que sí. Así estamos, jodidos por herencia de los ingleses. Que si en vez de ingleses hubieran sido inglesas otra hubiera sido la historia. Pero no. Cero gringa. Por si fuera poco nos dejaron los pu pla estos, que cada primavera castigan la vista y garganta de la población local.
Visto que nadie sabe qué mierda hacer con estos árboles, habría que considerar algunas opciones. Una puede ser tirarlos todos y vendérselos a Botnia. Otra es mirar para el costado y esperar que los de Ence se los confundan con monte nativo y le saquen filo a la motosierra. Incluso después se les puede cobrar alguna multa y acordar que planten limoneros para hacer caipiriña en las veredas pares y mandarinas para el postre en las impares.
Eso. Hay que hacer leña y plantar otra cosa. Algunas buenas opciones: pino, eucalipto, ombú, palmeras, sauce llorón, anacahuita, caña tacuara (por si vuelven los ingleses) o caña 33 (para matar la sed en verano). Eso se puede decidir con un referéndum o en el presupuesto participativo de la Intendencia. O en las internas coloradas. Por falta de cultura democrática, no va a ser; delo por hecho.