sábado, 20 de octubre de 2012

Algo que decir


-Tengo algo que decirle.
-Y yo a usted.
-Usted primero entonces.
-No. Faltaba más.
-De Pluna ni me hable.
-No era el tema convocante, pero si quiere lo atacamos. En una de esas, quién le dice, faltaba más, más y más guita. Llegado el caso ya sabemos quién tiene que cubrir el faltante. Pero por ahora eso es una incógnita.
-Como la que le quiero plantear. Una incógnita irresuelta por quien le habla. Una incógnita sin novedades a la vista ni moros en la costa.
-Ni gato con quinta pata incluida.
-Ni cuerpo que lo resista.
-Vayamos al grano.
-Vayamos, entonces. Usted dirá.
-No. Usted primero.
-Primero las damas.
-Después el ludo.
-Veo que nos entendemos.
-Lo que yo quería decirle y perdón que me adelante, son dos cosas del Estadio. Dos crímenes contra la naturaleza humana que tuve que soportar días atrás en ocasión de la despedida del equipo olímpico del Maestro Tabárez.
-Se lo tenía guardado, porque eso fue hace unos días.
-Hay cosas que cuesta sacar: como el frío que hizo esa tarde en el Centenario, como el Cinco de Oro acumulado.
-Como moneda de un peso de arriba del mostrador del supermercado cuando la fila del cajero está larga e impaciente.
-Como moneda de dos pesos adosada al pavimento de 18 de Julio.
-Como el olor a humo en la ropa de un asado hecho adentro de un búnker.
-Como la pelota a Messi cuando anda inspirado.
-Como las ganas de comer tortas fritas cuando llueve.
-Como le venía diciendo -ahora que me hace acordar- tengo dos cosas para plantearle. Una es que adentro del estadio vendían tortas fritas a 25 pesos.
-Sin comentarios. Al paredón en el acto y sin derecho a abogado. Ni siquiera a una llamada de despedida a la familia. Con confiscación de bienes por ganancia mal habida.
-Lo otro era el temita de las viejas cornetas de plástico barato que de un tiempo a esta parte se les ha dado por inspiración sudafricana en llamar vuvuzelas.
-¿Había?
-Había.
-¿Muchas?
-Dos. Pero una estaba a un metro y la tenía un niño.
-¡Madre mía! ¡Qué horror!
-Ahí me convencí que Pedro tiene razón: hay que bajar la edad de imputabilidad.
-En ese tipo de casos, puede ser.
-Le puedo asegurar que es algo insufrible, una experiencia casi imposible de transmitir. Es como a veces dicen de la droga: para hablar con propiedad hay que haberla probado, haber pasado por eso, haberlo sufrido.
-Como perder 500 pesos en la mosqueta.
-Como un pelotazo en las partes.
-Como haber sacado un pasaje por Pluna.
-Como el 8 contra 11 siendo de Nacional.
-Como le había dicho en un principio, yo también tengo algo que contarle.
-Cuente entonces.
-Ahí está el tema.
-¿En dónde?
-En el contar. Porque resulta que el otro día me desayuné que los gurises en la escuela ya no usan ábaco. Con lo lindo que eran los ábacos con todas esas fichitas de colores y ese vaivén de un lado al otro de la maderita gracias a esos alambres arqueados. ¡Caput los ábacos!
-Capaz que las ceibalitas tienen algo parecido.
-Parecido no es lo mismo.
-Eso no admite dudas, pero hay que acostumbrarse. Es la tecnología que se viene, el avance de la ciencia, la confirmación del bosón de Higgs, el triunfo de la regla de tres y las ecuaciones pluscuamperfectas. A mí me preocupa mucho más el temor a que en nuestro país proliferen las vuvuzelas.
-Totalmente de acuerdo. Mal yo.
-No pasa naranja.
-No, pasa.
-No pasa.
-¿No?
-No.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Y el ganador es...


Otro uruguayo campeón del mundo. El pasado domingo Manuel Guillén se coronó como el mejor en doma mecánica de todo el planeta, en el torneo disputado en la ciudad mexicana de Jalisco. El lunes por la madrugada aterrizó en el aeropuerto de Carrasco. La mañana siguiente, todavía paspado, conversó con este pasquín que usted tiene entre manos.


-¿Así que campeón mundial en doma de toro mecánico?
-Tal cual. Eso dice la medalla al menos.
-¿Desde cuándo monta toro mecánico?
A eso de los siete pirulos aprox, si no me falla. La primera vez que vi uno supe que era lo mío. Para el fútbol era un chambón importante, así que tenía claro que por ahí no iba la cosa.
¿Para entonces le gustaban las domas?
Absolutamente. Mi viejo todos los años me llevaba a la Criolla del Prado porque siempre pasábamos Turismo en Montevideo, salvo una vez fuimos a acampar a El Pinar con unos tíos.
Me crié viendo domas y deseando que llegara Semana de Turismo. Eso sí, no soportaba ver cómo sufrían los caballos con cada golpe de espuela, rebenque o cuando se les colgaban de las crines.
-Mire usted.
Cuando vi algo equivalente a las domas pero sin el maltrato animal correspondiente, supe que eso era lo que siempre había deseado.
-¿Está en contra de las domas del Prado?
-Totalmente. De hecho estuve repartiendo unos volantes contra eso en la puerta del recinto ferial.
¿Dónde aprendió a montar toro mecánico?
Empecé acá en los parques infantiles itinerantes. Había uno que cada tanto andaba cerca de casa; en cuanto me enteraba arrancaba para ahí y lo hacía de goma. Mango que juntaba, mango que reventaba en el toro mecánico.
¿Era aguantador?
Le fui agarrando la mano de la misma manera que se le agarra la mano a hervir un huevo, a dónde hay poner el suavizante en una lavarropa o a saber sacar el asado a gusto del comensal.
¿Cómo continuó su preparación?
De adolescente siempre estaba al alpiste por si había algún toro mecánico en un pueblo cercano. Cuando me llegaba el dato certero agarraba una carpa y me iba todo el fin de semana a darle a la monta. Me escapaba de casa, porque mis viejos decían que era una reverenda boludez lo que hacía y que para gastar la guita en eso mejor la destinara a sustancias alucinógenas.
¿Y el salto a la práctica como disciplina deportiva?
Gracias a un mexicano que me vio montando en un parque de atracciones en Atlántida. Me comentó que en su país había competencias por plata y que sin duda me iría bien, así que allá fui.
¿Hay categorías?
Acá no, pero en México se compite en estilo libre, prendido a las mechas y entequilado.
¿Qué tal el nivel del torneo?
Maso. Éramos cuatro o cinco mexicanos, un par de yanquis, un ecuatoriano, un argentino y yo. Además hay tres federaciones distintas y están todos peleados.
¿O sea que la trascendencia del título es cuestionable?
No sé si tanto. Le diría que es comparable a los títulos de nuestras campeonas mundiales de boxeo.
Eso no ayuda mucho.
Al pan pan y Albino vino.
¿Cómo se compite?
Es bien simple. Gana el que aguanta más tiempo arriba del toro, que siempre lo maneja otro competidor o sea que la cosa es con saña pública y notoria. En mi caso me coroné luego de soportar estoicamente durante 5 horas 43 minutos y 15 segundos. Y me bajé porque me estaba meando, sino tiraba un poco más.
¿Y el segundo?
El ecuatoriano, que antes había hecho un tiempo de 5:42:17.
¿Se puede vivir de esto?
Se puede. Yo tengo un toro mecánico y unos juegos inflables que alquilo para fiestas infantiles y me va bárbaro. De paso aprovecho y practico ahí mismo. Por contrataciones, llamar al...
Perdone, pero esto no es un espacio publicitario y si lo fuera hay que ponerse.
Sorete.

martes, 25 de septiembre de 2012

Un vacío en el pecho


-¿Le pasa algo, amigo?
-¿Cómo se dio cuenta?
-Si con esa cara no le pasa nada, el parto debe haber sido traumático.
-Siento un vacío en el pecho.
-¿De marcapasos o de medalla olímpica?
-De carne.
-Explíquese.
-Siento que tengo en el pecho un pedazo de vacío de casi dos kilos de peso. 1.870 gramos según la etiqueta adhesiva.
-¿Y eso?
-Se llama lapicera. Sirve para sacar apuntes en el liceo, poner multas en la calle, sumar los gastos del mes, tachar algo mal escrito, firmar autógrafos, jugar a los ceritos y más cosas. Depende a lo que uno se dedique.
-Ya sé que eso es una lapicera. Le preguntaba por el vacío de carne.
-Gentileza del supermercado del barrio, aunque ellos no se enteraron del buen gesto que tuvieron conmigo.
-Se lo afanó entre las ropas aprovechando la abundancia de ellas en invierno.
-Muy astuto.
-Muy chorrito.
-Sí. Pero sea como sea no aguanto más el frío que me está metiendo el bife este en el cuerpo.
-Sáqueselo de encima que ya está a varias cuadras del lugar de los hechos. Nadie lo va a venir a buscar tan lejos.
-Nunca se sabe.
-Tiene razón. Mire lo que le pasó a Trotsky en su momento.
-O a Somoza sin ir más lejos.
-O al prócer Artigas.
-A ese lo fueron a buscar y no quiso venir.
-Distinto el caso del Nando Morena, que lo fueron a buscar y se vino.
-¿Y a Ansina?
-No consta en actas.
-Cebadores hay muchos, prócer uno solo.
-Cebador estratega, querrá decir.
-Como querer no quiero, pero si le hace feliz le doy el gusto.
-El gusto no sé, pero un pedazo de vacío podría ser.
-Hecho.
-Crudo igual me sirve, no quiero causarle molestias.
-Bueno, se lo doy crudo entonces.
-Se agradece el gesto.
-¿Tiene cuchillo, cuchilla, navaja, tijera, trincheta, viento gélido en la Escollera Sarandí o algún otro objeto cortante?
-Acá, no. Tengo en casa.
-¿Viento gélido de la Escollera?
-Eso no, pero todo lo otro sí. O sea que tiene para elegir a conciencia o utilizando el método de la monedita al aire.
-Si no tiene acá lo que podemos hacer es lo siguiente. Usted se compra un vinito de VCP para arriba, yo pelo unas papas, las meto al horno con la carne en cuestión, abro un paquete de maní pelado y lo espero a eso de las nueve.
-Buen plan. Me gusta la idea.
-Tráigase también papel y lápiz así hacemos unas partidas de tutti frutti.
-Pensé que le gustaba más jugar a los ceritos.
-¡Tiene razón! Lindo juego el de los ceritos.
-Pensar que hay giles que gastan tinta jugando al tatetí. Ellos se lo pierden.
-Si existe un juego al pedo ese es el tatetí.
-Usted lo ha dicho.
-Al pedo como esperar un peso de vuelto en el taxi.
-Al pedo como corbata en el ropero del presidente Mujica.
-Al pedo como whisky nacional en la casa del Cuqui.
-Al pedo como el Estadio de Alternativa Charrúa.
-Al pedo se lo corta con un vaso de leche.
-Corrijo. A la acidez.
-Usted lo ha dicho.
-¿A qué hora dijo?
-A eso de las nueve si le parece bien.
-Me parece.
-Me alegro.
-Me despido.
-Me marcho.
-Me paso por ahí a esa hora, entonces.
-No se olvide del vino. Sin la contraseña correcta no se abre la puerta.
-Usted juegue conmigo.
-Quedamos así, quedamos.
-¿Cómo?
-Así.
-Ahhh… sí.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Cata evolutiva de una botella de caña con butiá


Día uno
Como dijo Paul McCartney, siempre hay una primera vez. Acicateado por la bolsa de butiá que el amigo Osvaldo trajo de Rocha, acabo de comprar una botella de caña para preparar un buen beberaje mezcla de dicho alcohol y frutos de la palma butiá; producto ancestral (dentro de lo que se puede) de nuestra gastronomía local, preparación alcohólica de raigambre en el este del paisito, elixir básico del ser oriental, maceración clásica a nivel familiar, cosa para embuchar y para qué decir más.
Hoy es el día uno, como bien indican las negritas. Hoy corresponde la elaboración. Luego será tiempo de degustar el líquido manjar telúrico.

Día dos
La patrona dice que no, pero sí. Vamos a probar a ver qué tal. Para ver qué cambió en 24 horas. A manera de aventura. Además, vida hay una sola. Mmmm… Todavía le falta, para que mentir.

Día tres
Le sigue faltando, aunque un poquitititito menos. Hemos tomado cosas peores, acota telepáticamente el hígado más cercano.

Día cuatro
Le sigue faltando pero se le nota un qué se yo. ¿Cuántos días había dicho Osvaldo que hay que esperar?

Día cinco
Confirmado. Se puede beber sin riesgos, pero le falta para equipararse a una cosa que se pueda ofrecer a los amigos. Si ayer se dejaba beber, hoy un poco más.

Día seis
¿Era un mes o una semana? Extrañamente en estos días se ha evaporado más contenido del previsible. Cosa ‘e mandinga.

Día seis Segundo buche
¡Qué jugador que anduvo poco el Mandinga Percudani!
Tiene razón la patrona. Vamos a dejar algo para otro día. La milanesa & puré baja mejor con agua de la canilla que con caña.

Día siete
Le falta, pero tá. Alcanzar la perfección no es changa, así que no nos pongamos exigentes.

Día ocho
¿Cuánto había dicho Osvaldo? ¿Un mes, una semana o un rato y dale que es tarde? Eeehhhh…. Y dale que es tarde, creo que dijo.

Día ocho Buche dos (doble ración para disimular)
Dada la proximidad de la Fuente del Puma con los Palmares de Rocha, no se explica cómo la Salus no hace cerveza con un toque de caña con butiá. Habrá que investigar el asunto, porque ahí hay algo turbio.

Día ocho Buche tres (doble ración, es viernes)
Lo turbio es la caña con butiá, acota la patrona mientras guarda la botella en un lugar desconocido.

Día nueve
Ya se puede decir sin temor a equivocarse que se siente el gusto a butiá y que el contenido de la botella (recuperada) bajó más de lo previsto.

Día diez
La caña se va sin avisar. La patrona tiene razón, la botella debe estar perdiendo por algún lado. Yo opino que por abajo. Ella que por el pico.

Día eleven
Queda poco y nada. Algo de sabor tiene, para qué mentir. Capaz que Osvaldo había dicho un mes, pero donde manda capitán no manda marinero y si hay vamos a darle.

Día doce
Especie en peligro de extinción. Se siente el gusto a butiá bastante clarito.

Día doce Buches reiterados
Se van, se van los patos, los últimos charrúas se van, popotito y consentidas, línea maginot se va. Salud, pueblo oriental.

Día trece
Mala suerte. Yeta. Estaba rica la papa. No queda nada. Después de cuatro horas con la botella boca abajo solo cayeron unas gotas. Con más tiempo de reposo debe quedar mejor. Es lo que hay, valor. Como mucho queda chupar algún coquito de butiá.

Día trece Balance final
Se sugiere repetir la operación. Se pasa a votar. Moción aceptada por unanimidad. Se eleva solicitud de butiá al amigo Osvaldo. Se espera respuesta positiva. Más le vale.

sábado, 25 de agosto de 2012

Nostalgias


Se viene otra Noche de la Nostalgia. Una más. Otra más, para los contras.
Suele decirse que esta es la jornada en que los uruguayos más salen a trasnochar. Vaya uno a saber a ciencia cierta si es así o no. Lo que sí seguramente nadie discuta es que de tanta mención en los medios, por unas horas la nostalgia se instalará entre nosotros y quien más quien menos se pondrá a recordar tiempos pasados, cuando no había televisores plasma ni alcohol en gel.
Es decir que estos días muchos recordarán cosas de antaño… de hace tiempo… por ejemplo… como para que se entienda… sólo para citar algunos casos…
Los hinchas de Peñarol recordarán los tiempos del profesor Bengoechea y el dichoso quinquenio. Los de Nacional, los últimos torneos locales y clásicos disputados. Los hinchas de Basáñez traerán a su mente aquellos años en que participaban del campeonato de primera división y los de Huracán Buceo, simplemente, los años en que participaban.
Marcelo Tejera el breve lapso de tiempo en que parte de la afición deportiva creía que iba a ser el Maradona uruguayo o el heredero de Enzo Francescoli. Peter Méndez se retrotraerá a cuando era la carta de gol del combinado celeste dirigido técnicamente por Luis Cubilla en la Copa América de 1991. Galileo Percovich rememorará su participación más destacada en una cancha de fútbol, en la batalla campal de un clásico de 1990. Rubén Sosa buscará videos en You Tube para ver qué le pasó en aquel penal que pateó contra España en Italia ’90.
Mientras tanto Gustavo Trelles añorará los últimos años del siglo XX, cuando competía y triunfaba en el Grupo N del Campeonato Mundial de Rally. Chris Namús cuando era la figura publicitaria de Antel, es decir en tiempos pre Loli Muñoz. Julio Ribas cuando su nombre sonaba como posible D.T. de la gloriosa celeste, mucho antes de la magra campaña realizada el año pasado con Deportivo Maldonado en la segunda división profesional.
Rafael Michelini pensará con nostalgia en los inicios de su carrera política, cuando se perfilaba como joven promesa frenteamplista con sueños presidenciales incluidos. Héctor Lescano se pondrá a revisar sus varios años de actuación como ministro de Turismo y Deportes. Alberto Volonté evocará su campaña electoral como candidato a presidente de la República, al igual que Roberto Canessa y Luis Hierro López. Los políticos del Partido Colorado recordarán los tiempos en que ganaban elecciones a troche y moche. Por su parte Gregorio Álvarez y sus compañeros de reclusión rememorarán los años de democracia renga en que podían salir a la calle.
En materia musical, por ejemplo capaz y en una de esas, el Pájaro Canzani añorará los tiempos del chibidon-don-don, Jorge Nasser el éxito de su candombe de la Aduana y los integrantes del Cuarteto de Nos pensarán extrañados y sonrientes en el éxito de su hit Me agarré el pitito con el cierre.
Uruguay Catalogne desempolvará la videocasetera para ver un VHS con su participación en Martini Pregunta respondiendo sobre Elton John, en tanto Claudia Fernández hará algo similar con respecto a su presencia en Decalegrón y el relator Carlos Muñoz a las mañanas dominicales de Deporte Total, cuando competía con la Santa Misa que transmitía Canal 4.
Y por qué no, para ir terminando, capaz y en una de esas, allá por Yanquilandia, Héctor Bado (hasta hace poco un desconocido buzo profesional radicado en el extranjero, ahora convertido en el héroe del mes), mirará los muchos recortes de prensa que juntó durante su última visita al paisito.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Selección de Marías


¿Que Montevideo Wanderers cumple 110 años de vida? ¿Que se celebra la independencia de Chipre? ¿Que un día como hoy pero de 1945 capituló Japón en la Segunda Guerra Mundial? ¡Pamplinas! ¡Puras pamplinas! Aunque cierto, pocos tienen presente esos datos y otros bastante más insignificantes como que en Liechtenstein comenzó a emitir el único canal de ese país. Vayamos directo al grano: hoy es el día de las Marías. Aunque por suerte por estas tierras estamos poco atentos a las fechas del santoral, el conocimiento de que el 15 de agosto es el día de las Marías es una de las pocas excepciones. En su homenaje va una selección de tocayas agraciadas con el que probablemente sea el nombre femenino más usado, especialmente para combinar.

María Antonieta- De familia fina. Nacida en cuna de oro e hija de un emperador, después se juntó con Luis XVI, rey de Francia. Pero la señora tuvo la mala suerte de ser la reina justo cuando a los franceses se les dio por hacer la revolución o sea que la suya fue una de las cabezas más celebres que pasaron por la guillotina.

Las Tres Marías- La Niña, La Pinta y la Santa María. Así se llaman las tres hebillas titilantes del cinturón del cazador Orión. Estas estrellas carabelas han dado origen a un simpático piropo de larga data: “¡Santa María! ¡Qué pinta tiene esta niña!”.

María la del Baño- Pasó a la historia por haber bautizado con su nombre el llamado “baño María; que eso de hervir agua, inmersión del producto, etcétera. Es un invento muy valorado por la diáspora uruguaya pues permite a partir de una lata de leche condensada hacer algo muy parecido al dulce de leche que se deja comer sin mucha queja.

María Juana- También conocida como “María”, a secas, entre sus allegados fumetas. El gobierno va y viene con el tema, que sí que no, veremos, que planto y vendo, que autocultivo sí o no y la mar en coche. Mientras tanto las macetas se reproducen solas.

María Sharapova- Tenista rusa muy digna de apreciar, al punto que por su anatomía agraciada se destaca tanto entre las tenistas como entre las rusas, lo que es mucho decir. Básicamente, está más buena que costillita de cerdo a las brasas.

María María Mujer- Es sin ninguna duda una de las tocayas más conocida. Más canturreada al menos. Fue inmortalizada por Mercedes Sosa hace una torta de años y todavía sigue sonando. Ae, aea ae, aea ae, aea eee..

Galletita María- Con dulce de membrillo queda de rechupete. Recomendable. Para paladares exigentes. El alfajor del futuro. Sólo le faltarían algunas frutas abrillantadas alrededor y queda chiche bombón.

María Vuvuzela- Puro verso. Todo un fiasco. Al final resultó ser que en tiempos sudafricano-mundialistas nadie se animó a ponerle este original nombre a su hija. Aunque no suena muy bien, es cierto.

La María de Ricky- Es una mujer especial, como caída de otro planeta. Es un laberinto carnal que te atrapa y no te enteras. Es blanca como el día, es veneno, caliente y fría, si te la bebes seguro te va a matar. Un, dos, tres, un pasito para adelante, María.

sábado, 11 de agosto de 2012

Y todos tan olímpicos


Por estos días, se quiera o no, absolutamente tuitos estamos inmersos en clima de Juegos Olímpicos. En consonancia van de seguido algunos ítems de estas horas, para machacar la idea, revolver la herida, aportar medio granito de arena, romper un poco los quinotos, esperar la presea dorada, dormir la mona, adquirir un número de la rifa de arquitectura, cocinar unos panchos al microondas, tomar un café cargado, mientras se disfruta del partido combinado celeste versus pérfida Albión que se disputa esta tarde de miércoles y va por televisión abierta, aunque en horario laboral, la pu que los pa.
A continuación, los ítems olímpicos mencionados previamente.


Londres. El ombligo del mundo por una quincena o poco más. Londres hasta en la sopa. Londres hasta el aburrimiento. Todo Londres. Aunque no hay que confundirse ya que no todas las competencias tienen lugar en la capital británica. La ciudad cuenta con varias subsedes, incluso en otros países; como Glasgow que está en Escocia, a 550 kilómetros de distancia. Así que a no desesperarse. En caso que algún día la fiel y reconquistadora organice unos Juegos Olímpicos, si las circunstancias lo ameritan, le podemos pasar algún evento a la hermana ciudad de Buenos Aires que para algo la tenemos cerca.

Guevara is dead. Ojo al piojo. Si usted está armando la valija para irse unos días a Londres tenga presente que no podrá usar ninguna remera con la cara del Che Guevara por temas de seguridad. Ni eso ni nada que tenga cualquier mensaje político. Si pensaba  lucir una vieja camiseta de Sex Pistols por si acaso averigüe antes, no sea cosa que pase su estadía a la sombra y se pierda la fiesta. Sin ninguna duda le va a resultar más seguro llevar la que se compró hace algunos años en Florianópolis, aunque tenga algún qu otro agujero.

Collazo. Es el abanderado olímpico uruguayo. Nos enteramos todos. No por méritos propios que los tiene sino por el quilombete previo que se hizo en cuanto a si el portaestandarte debía o no ser Luis Suárez.  A pesar de la notoriedad lograda, lentamente Collazo vuelve a las sombras destinadas a los deportes menores. ¿Cuál era su nombre de pila? El Loro, no, ese es otro que ya se retiró.

Vayan pelando las chauchas. Si pinta medalla de oro en fútbol nos vamos a inflar como ojo de boxeador inexperto. Y si no pinta ninguna de las tres medallas vamos a estar igual de insoportables, aunque por la negativa. Lo que está claro es que nos vamos a empalagar de fútbol como gurí chico con frasco de dulce de leche. Sabremos cumplir, como bien dice el himno patrio.

Wynants y pará de contar. Dejando de lado el deporte rey, oséase el fútbol, la conquista de medallas en otras disciplinas está bastante complicada. En ciclismo hay un único representante, valga la redundancia. Que los de atletismo suban al podio no está en los planes. Lo mismo para los émulos de Carlos Scanavino (eximio nadador). ¿Y el resto?  Qué pasa si gana una medalla el que compite en tiro con escopeta prolija? ¿Hay que arrancar a mamarse a 18 de Julio o no corresponde?

Espíritu olímpico. Cutcsa va a empezar a volar a Buenos Aires y San Pablo, nos vamos a pagar los millones de dólares que nos debemos de Pluna a Ancap, en Siria se siguen dando como adentro de un gorro, sale Paraguay entra Venezuela, los contenedores de basura no están en su mejor momento y cosas por el estilo. Andando el carro no se acomodan los zapallos, definitivamente, pero por suerte está Londres y todos tan olímpicos, faltaba más.