martes, 20 de diciembre de 2011

Reveladoras declaraciones de Artigas:"No hinchen más con el bicentenario"


Un grupo de adolescentes afirma haberse comunicado con el espíritu de José Artigas y tener un canal de diálogo directo con el héroe nacional. En sus contactos el prócer les contó sobre algunos sucesos históricos, así como también opinó de los festejos del Bicentenario y la permanencia de sus restos en el Mausoleo de la Plaza Independencia.


“Cuando nos dijo quién era no podíamos creerlo”, comenta todavía asombrada Macarena Sorondo, una adolescente trinitaria de 17 años de edad.
Ella y otras tres amigas incursionaron en el juego de la copa en 2009. Las primeras veces se contactaron con espíritus de personas anónimas, pero luego cada vez con mayor frecuencia fueron apareciendo las celebridades.
“El primer famoso con el que hablamos fue Galileo Galilei, que estuvo como media hora tratando de explicarnos cómo inventó el telescopio”, contó Luisa Rodríguez, también de 17 años y amiga de Macarena.
Desde entonces se comunicaron con otros espíritus de personalidades públicas, como los de Juana de Ibarbourou, Malcom X, Juan Manuel Fangio, Fosforito, Baltasar Brum y la jirafa Lucero.
Pero la visita que recibieron a mediados del pasado mes de setiembre no se la esperaban de ninguna manera. “La verdad no dábamos crédito a lo que nos decía. No podía ser él. Porque que venga Galileo o Malcom X vaya y pase, pero que así como así se nos aparezca el espíritu de Artigas es too much”, recuerda Macarena.
Luego de ese primer encuentro hubo varios más. En ellos fueron confirmando que efectivamente se trataba del padre de la patria, aunque dicen que él rechaza rotundamente este título.
Por ahora los encuentros han sido breves. “La verdad es que nosotros le preguntamos cosas más bien básicas, primero para confirmar que efectivamente se trataba de él y después alguna cosa sobre la Batalla de Las Piedras y el Éxodo”, afirma Sofía Lucas, otra de las adolescentes porongueras.
Interrogadas sobre la seguridad de que efectivamente sea el espíritu del padre de la patria, una de ellas respondió que “ya no tenemos dudas. Sabía muchos detalles que no están ni en los libros de historia. Además nos contó algunas cositas de su relación con Ansina que no nos dejan dudar”.
Hasta ahora Artigas no ha hecho grandes revelaciones, pero el canal de comunicación está abierto, por lo cual no se descarta que en el futuro algún historiador pueda utilizar este medio para conocer más a fondo el período artiguista.
A lo sumo antes de retirarse, según recordó Sofía Lucas, dejó un par de mensajes para los orientales del presente. “Un día le preguntamos qué pensaba del Mausoleo y dijo que para él tanto mármol era una boludez, que prefería un campito más sencillo lejos de la capital”.
El otro mensaje que Artigas mandó mediante el juego de la copa es que no está muy de acuerdo con los festejos del Bicentenario. “El último día que hablamos cuando le preguntamos si quería decir algo más dijo que sí y luego agregó, textualmente: No hinchen más con el bicentenario” y después se fue.
Eso sí, en caso de que algún historiador quiera hablar con José Gervasio va a tener que ir a la cola, porque según contó Macarena Sorondo: “Ya nos llamó (Luis Alberto) Carballo para que fuéramos a su programa así podía preguntarle algunas cosas sobre su prima. Quedamos en consultarle. Vamos a ver qué dice el prócer”.

sábado, 17 de diciembre de 2011

¡Dulce alegría!


Comienzan a llegar duraznos desde el norte. Las frutillas están entre nosotros hace un tiempito y con precio accesible. En breve arribarán sandías, melones, uvas, ciruelas, ananás*. Mmmmm… Aaaaahhhh…. ¡Las frutas estivales se nos vienen! Esto es vida y lo demás es puro cuento.
Más que vida: ¡vidurria! Vida disipada y hedonista. Vida frutal y veraniega. Uno ya puede imaginarse en alguna casa zona costera, a media tarde luego de almorzar, el jugo de un durazno bien fresco chorreando entre los dedos de las manos. Lo mismo el de un buen trozo de sandía recién sacado de la heladera, incluso su jugo cayendo entre los dedos del pie con el pegote correspondiente y las moscas que consecuentemente vienen a romper el clímax. Pero no pasa naranja (ya que estamos con las frutas); siempre hay una manguera cerca para limpiar las extremidades inferiores y de paso mojar un poco el piso y al comensal que esté más cerca. Hasta puede haber a mano un matamoscas. Gran invento si los hay, que permite ejercitar a nuestras anchas esa mezcla de instinto asesino y sentimiento de superioridad a costa de esos insectos dípteros tocayos del exministro de Economía conocido por sus Rendiciones de Cuentas de un solo artículo.
¡Sííííííííiííí! Llegan las frutas del verano. Ricas como siempre y esperemos a buen precio, no como el tomate que cada tanto se hace el coso. O el queso roquefort, que podría tener una buena zafra de vez en cuando así se lo degusta más seguido. Lo mismo para los franfruter**, ya que estamos, que parecería que fijan su precio según el valor internacional del hierro y no por la carne de caballo.
¡De nuevo síííííííiíí! Se acerca la sandía con todo su sabor, al igual que otras frutas como el melón y se pueden usar: Melón, frutilla, ananá, uva, durazno, pelones, ciruelas y algunas más.
Pero sobre todo, si es por destacar una en representación: la grandiosa sandía. ¡Qué lo tiró a la sandía! Así como la ven, africana como Roger Milla y el desierto del Sahara. Africana como el homo sapiens y la comparsa Serenata. ¡Fruta entre las frutas! ¡Manjar con semillitas ideales para escupirle a quien se ubique del ejido para acá!
¡Ohhh durazno, durazno! No la ciudad sino la fruta (por algo está en minúscula). Noble durazno que cuando estás bien estás bien y cuando estás mal sos una porquería intragable al igual que casi todas las frutas, pero la diferencia es que las otras no afilan tanto al paladar.
Para terminar y no seguir enumerando hasta que se agoten los reglones, cerremos el tema con la suma de todo. El súmmum total. ¡Siíííííiíí! Acertó. ¡La ensalada de fruta! Esa mezcla insuperable. Esa selección ideal. Ese postre sano y fresco con juguito de naranja como líquido contenedor. Postre entre los postres y entre los canapés también postre.
Y si para exquisiteces estamos, atenti: ¡ensalada de fruta con helado después de un buen asado! Si hay algo mejor que eso, que se haga saber para bien de la humanidad toda.

(*) ¿Ananás, ananáes o ananases? ¿El ananá o la ananá? ¿En femenino es la planta y en masculino el fruto?  ¡Qué fácil se complica uno la vida consultando en Internet! Diga que la RAE siempre indica lo que está bien y lo que no y aunque le erre al menos es fuente calificada. Dicho esto, para facilitar la tarea se recuerda al lector que estábamos promediando el primer párrafo.

(**) Franfruter y tá. Vamos a uruguayizar el vocablo de una buena vez, gente.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Aprendizaje panamericano


Los recientes Juegos Panamericanos de Guadalajara nos dejaron una pequeña gran enseñanza. Basta observar el medallero final para ver que no estamos hechos para grandes cosas. Obtuvimos 5 medallas –ningún oro- y como que a nadie le importó demasiado.
A la única que le prestamos un poco de atención fue a la del deporte rey, más conocido como balompié y más aún como fútbol. Llegamos al bronce con un cuadro medio rejuntado e incluso merecimos la de plata porque en semis a los porte les apedreamos el rancho*, lo que muestra a las claras y a las yemas que si nos hubiéramos puesto un poco las pilas estábamos peleando el oro.
En otras disciplinas alcanzamos incluso a disputar finales y a nadie se le movió un pelo. O sea, acá es fútbol y poca cosa más.
Que quede claro que no se trata de censurar la práctica de los otros deportes. Nada que ver. Cada cual que atienda su juego. En eso estamos de acuerdo. Todo suma y si viene alguna otra presea mejor, pero lo nuestro es el balompié. Que los gringos, cubanos, brasileños y canadienses se preocupen por el medallero. Nosotros con el oro en fútbol ya estamos pipones.
Salvo excepciones, el uruguayo que no es futbolista es futbolista frustrado. El que es empleado, doctor, diputado o domador de elefantes está ejerciendo su segunda opción (o pior enclusive). Primero probamos con el balón y si vemos que no se nos da arrancamos para otra actividad productiva (o presuntamente productiva, como el arte en general y el Salón Nacional de Artes Visuales en particular).
Debemos tener aprendido que observar el medallero no nos puede confundir. No nos importa. No está hecho para un paisito de morondanga. Que se preocupen los otros por destacarse en disciplinas ignotas como carrera en patines, ping pong o saltar en bmx.
Acá somos pocos, nos gusta el principal deporte y no nos va tan mal. Así que sigamos así. ¿A quién le podemos pasar el trapo por sacar medallas en frontón o por andar en barquito a vela? Felicitaciones a los compatriotas, pero con eso no asustamos a nadie.
Yendo a casos concretos. Ecuador: 7 oros y 24 medallas; pero si uno va al detalle anduvieron finos en levantamiento de pesas, patinaje, boxeo y rácquetbol. Guatemala, otro caso: 7 oros y 15 medallas; se destacaron en tiro, bádminton y atletismo de larga distancia.
Con nuestras humildes medallas quedamos detrás de Bahamas, Antillas Holandesas e Islas Caimán. ¿Acaso hay que preocuparse por eso? ¿Entristecerse tan siquiera? Nopo. Si los jamaiquinos quieren especializarse en correr rápido una cuadra es su problema. Lo mismo los colombianos con el patinaje o los keniatas con las carreras de fondo. Allá ellos y acá nosotros. Fútbol y tá. Porque lo otro que nos gusta es el básquetbol, pero como que por ahora no se nos está dando.
Así que concentremos energías en lo que nos gusta, que casualmente nos va bien y es el principal deporte, en el que todos quieren andar derecho y no muchos pueden. Miren a los chilenos, por ejemplo, la desesperación que tienen y todavía no ganaron nada.
Así que tá. Aguante los deportes menores, pero sabemos cuál es nuestro nicho de mercado para los próximos panamericanos en Toronto 2015: meterla donde cagan las arañas y que vayan a llorar al cuartito. Y después cantar, a coro con la hinchada: Duro, duro, duro, duro, duro, ahora el medallero se lo meten en el piiip… culo.

(*) Opinión subjetiva de hincha, por supu.

martes, 13 de diciembre de 2011

El que espera, desespera

No es uno que sea lo que se dice impaciente, pero como que ya me estoy empezando a preocupar. Mes y medio y cero novedad. Cero en absoluto. Nada por aquí, nada por allá. Ni siquiera un papelito dando cuenta de una visita frustrada. Nada. Ni noticias. Brilla por su ausencia con paradero desconocido.
Por lo que dicen los medios de comunicación y también algunos vecinos, el o la censista existe y en algún momento aparece.
Aparecerá, espero.
Algún día tocará timbre y se dejará ver. Pasará al living y empezará con sus preguntas que son como el gol de Francescoli a Dinamarca en México ’86: solo para la estadística. Nada de uso posterior indebido de información personal. Que para algo uno es precavido con sus datos (si exceptuamos todos los cupones de premios gratis completados en diversos supermercados y todas las suscripciones hechas en Internet).
La información particular es secreta como el voto. No sea cosa que a uno después le desvalijen la casa por andar diciendo cuántos componen el núcleo familiar o si posee microondas. Por no hablar de lo grave que sería que se sepa que uno tiene ascendencia negra, europea o india de los indios de acá, que sino sería asiática o amarilla, que desconozco si preguntan y cómo puesto que del dichoso censo todavía no tuve el gusto.
Es de destacar que en tiempos pasados el censo se hacía de una, en un solo día, mientras que ahora necesitamos un mes y ni siquiera así. Sin duda una vez más se repite la máxima: censos y censistas eran los de antes.
Ni que hablar que vamos camino a completar el segundo mes con toda la fuerza; y en casa ni un miserable papelito pidiendo que me comunique a algún teléfono de la institución correspondiente. Y no es porque no puedan dejarlo, ya que en invierno el chijete que entra por debajo de la puerta viene en correo certificado desde la Base Artigas de la Antártida.
Además a medida que pasa el tiempo uno de vez en cuando tiene bajones y pierde el entusiasmo, entonces ni ganas hay de que venga el o la censista a hacer su trabajo. Claro que si es la va a ser mejor recibida que si es él, pero eso es harina de otro costal.  Por no decir que si agarra viaje, agarra viaje. Ella es grandecita y sabe lo que hace. Nadie la obliga. Además entreverarse con la censista es una linda anécdota para compartir luego con los amigotes. Puntúa doble o triple, porque censo hay cada muerte de obispo y pavada de mérito sería.
Pero volviendo al asunto, digo, que cuando quiera la censista puede pasar por casa. Algo de tomar siempre hay. Sino que traiga, que será bien recibida. Pero que venga si no es mucha molestia.
Y no es por ser contra ni por sembrar falsa alarma. Nada que ver. Como bien se sabe esta no es época de sembrar falsa alarma sino zapallo kabutiá, lechuga, espinaca y manzana roja.
Pero veo que lentamente, muuuuuuy lentamente, a la fecha está censada buena parte de la población de la República Oriental y uno sigue en la dulce espera. No sea que me vayan a saltear y eu no esté en la cuenta final. No sea que me hayan desechado por error o por rotularme como compatriota innecesario o sobrante. Que conste que no le debo al DGI ni al BPS y voté en todas las elecciones, así que media pila. Merezco ser contado.  ¿Es mucho pedir? Como dijo el prócer de la patria bicentenaria: ¡naides es más que naides! Tan sol quiero que me quiten del cuerpo esta sensación de ser un cero a la izquierda, un ciudadano innominado, un polizón del paisito.
O será… y la dejo picando… pac, pac, pac… que hay intereses ocultos que pretenden lo que muchos sospechan… que seamos eternamente 3 millones.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Volver

Volver, cantaba el Mago. Efectivamente, acá estamos otra vez, por si a alguno le interesa.

"Estoy en contra de los juegos de azar"

El Gordo de Fin de Año, cobra notoriedad cada mes de diciembre. Luego desaparece. Poco hecho a hablar con los medios, este prestigioso pasquín lo entrevistó para mostrar la persona que hay detrás del personaje y enterarse, por ejemplo, que el resto del año vende alfajores y que no le gustan los juegos de azar.


Todos lo conocemos por su apodo. ¿Cuál es su nombre real?
 Prefiero seguir en el anonimato. Es como la receta de Coca-Cola, uno de los secretos mejor guardados. Sino después te buscan en la guía telefónica de Antel o en Facebook y te empiezan a hinchar las pelotas.
¿Ha recibido algún tipo de presiones por su trabajo?
 Solo atiendo llamadas de conocidos, así que no. Antes era un poco más complicado porque te llamaban al teléfono fijo y uno no sabía quien era, pero desde que tengo captor no pasa nada.
¿Cómo viene este año?
Como basquetbolista gringo: pasadito de kilos. Espero ponerme en forma aunque no prometo nada. Este invierno me castigué de lo lindo con los estofados y los pastelitos dulces. Me confié en lo del año pasado, supongo.
¿Porque no lo sacó nadie en 2010?
École cua.
Veo que tiene nociones de italiano. ¿A qué se debe?
Mi familia viene de allá.
¿De Italia?
No… De allá (señala con el índice derecho). Son aquellos que están cruzando la calle.
Le preguntaba por su acento italiano.
Sí, sí.
No me haga publicidad subliminal.
Ta, ta.
¿Me entendió lo que le dije?
Claro.
¿Otra vez?
¡Aaaaaaalgún día te vas a avivar!
Dejamos por acá, entonces.
No. Le pido disculpas. Es que de algo hay que vivir. Mis auspiciantes me pagan por mención, así que siempre que puedo meto alguna. Como todos saben lo mío es un trabajo zafral. Me contratan por un mes y después arreglate como puedas.
¿Luego de tantos años aún no es empleado fijo?
Para que se haga una idea, en 2007 tuve que abrir una unipersonal para poder facturar este currito. Antes cobraba en negro.
¿Y el resto del año?
La voy pichuleando. Entre semana tengo un reparto de alfajores y los sábados vendo café donde juega la IASA, así veo gratis a la naranja mecánica.
¿Desde cuando se dedica a la lotería de fin de año?
Paaa… Ni me acuerdo.
¿O no quiere decirlo?
Veo que nos entendemos.
¿Cómo se define?
Yo soy un gordo bueno… alegre y divertido… soy un gordito simpaticón.
¿Su trabajo le ha significado éxito con las mujeres?
Indudablemente la fama te hace más lindo. A veces cuando una atorranta se entera quién sos te persigue un poco, pero ya estoy retirado. Tengo la bruja en casa que siempre me espera con el mate pronto. ¿Qué más puedo pedir?
Ella se sacó el gordo de fin de año, ¿y usted? ¿Es un tipo de suerte?
Lo único que gané en toda mi vida fue un bingo a beneficio de la escuela de mis gurises, en 1997. Y encima no me dieron el premio porque decían que tenía contactos.
¿Le gusta jugar?
Solo al truco con amigos. Estoy en contra de los juegos de azar.
¿Eso no es un poco contradictorio?
Para nada. También vendo alfajores de nieve y no me gustan. En otra época vendía cocaína y tampoco me va. No tiene nada que ver. Lo mío puede ser promocionar una rifa o vender alfajor de nieve, pero tienen que ser una rifa en toda regla y el alfajor tiene que estar en buen estado. A partir de ahí cada uno se gasta la guita en lo que se le canta.
Aaaahhhh… Ahora entiendo porqué al principio me nombró tres marcas… Demoré en caer.
¡Hay que avisarle, Yanuzzi!
Mejor terminamos acá.
¿Acac?
Ya está.
La frescura interior.
Basta, por favor.
Si bebe no conduzca. Ministerio de Salud Pública.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Sefiní

Hasta acá llegamos, al menos por ahora. El que tenga ganas que relea algo de lo posteado en estos tres años. Chaucito.