domingo, 9 de mayo de 2010

Nace el fútgolf

El fútgolf es una derivación del fútbol. A medida que éste último se fue modernizado, en años recientes ha llevado a que buena parte de sus practicantes vieran que una de sus mayores habilidades estaba perdiendo uso y espacio en su deporte preferido.
Es entonces que nace el fútgolf, un nuevo deporte practicado especialmente por antiguos back centrales y golkeapers. Ellos estaban acostumbrados y formados para apoyar la pelota en el vértice del área chica y reventarla, haciendo que la misma llegara lo más lejos posible. Su máximo sueño era hacer un gol de arco a arco, cosa que en contadas ocasiones ocurrió.
Pero en el fútbol moderno el virtuosismo de reventarla es cada vez más cuestionado y reprobado. Por lo tanto hay un grupo de jugadores que siente que uno de sus principales aprendizajes está quedando obsoleto. Así fue como en la Comisión de Defensa de la Mutual Uruguaya de Futbolers Profesionales un grupo de ellos decidió dar vida al fútgolf, una original mezcla de fútbol y golf.
Entre los principales impulsores de este nuevo deporte se encuentran futbolistas ya retirados, como Marcelo Rotti, José Batlle Perdomo, Felipe Revelez, más algunos aún en actividad, entre los que se destaca el ahora cebrita Nelson Olveira.
Si bien el nuevo deporte no cuenta con un reglamento, se espera que el mismo derive de la puesta en práctica de esta idea. Por decirlo sencillo: es como el golf pero a pelotazos. En lugar de hoyos serían pequeños arcos de no más de un metro. Once arcos -para homenajear al eleven titular- donde el jugador debe introducir ordenadamente el balón. Gana el competidor que logra convertir en el último arco con menos cantidad de shots. Es de destacar que se prevé que entre arco y arco siempre exista al menos 50 ó 60 metros de distancia, llegando a estimarse incluso que la primer anotación distará entre 100 y 150 metros del lugar de partida.
Un término que se puede adelantar del nuevo juego es "hacer un guascazo". Así se denominará al tanto convertido con un solo golpe.
El primer match se practicará a finales de este mes en el campo de un exfutbolista impulsor del fútgolf.
En principio no se considera retirar ninguno de los obstáculos naturales que hay en el lugar. Por lo tanto los jugadores deberán sortear con su habilidad y fuerza elementos tales como bienes semovientes, un par de tajamares crecidos, una tapera de la guerra del cuatro y un monte de eucaliptos.
Por ahora se plantea competir en una sola categoría: individual y unisex, para hacerla fácil y para que no rompan las tarlipes con la discriminación de género.
Si bien aún no se ha disputado el primer match de fútgolf, se sabe que ya hay varios jugadores practicando en sus predios particulares. Por otra parte, hay bastante expectativa entre sus promotores, que desde el arranque cuentan con la opinión favorable de muchos consultados, entre los que se destaca un buen número de hinchas mirasoles y algún que otro relator radial.

domingo, 2 de mayo de 2010

El otoño, las baldosas flojas y las mandarinas

El último ciclista llegó hace tiempo. Casi ni nos acordamos de quién ganó la Vuelta, si es que alguna vez lo supimos. El otoño nos golpea la cara con los primeros vientos fríos. El malhumor patrimonial va retornando al homo uruguayensis. De vez en cuando llueve. Y jode. Porque uno ya no está en la playa y la lluvia no es una excusa para comer tortas fritas en verano. Jode, la lluvia, porque uno está en jornada laboral, apurado, maldormido, malcomido y sin paraguas, porque ese detalle no es para cualquier cabecita.
El tema del otoño, de ser tratado seriamente como se lo merecen todas las estaciones que bien citó Vivaldi, da para muchas páginas. Hacerlo podría ser una forma de conmemorar estos dos años robando la plata, pero eso ahora no viene al caso. Si acaso viene al caso que algún retoque monetario no vendría mal. Que el litro de leche, la yerba y los alquileres ya se sabe y la paga ya sabemos. Pero tá, sarna con gusto no pica, como dijo el can Mendieta.
No nos desviemos del punto en cuestión, que el título está elegido desde hace un buen rato. A veces pasa. El título de la página puede ser lo primero, lo intermedio o lo último. En este caso es la segunda posibilidad. Así que como convenció, marca el camino. Va adelante llevando la linternita, así que nada de irse por otros senderos.
Ahora le toca el turno a las baldosas flojas y el remate serán las mandarinas. ¿O acaso se trata de un simple ardid y habrá una sorpresa con el devenir de los renglones? ¡Chá, chán! Suspenso. Hitchcock. ¿Las mandarinas existirán? ¿Serán mandarinas mandarinas, unos duraznos paraguayos travestidos o una moraleja sobre la vida sana?
La cuestión es que en otoño... el último ciclista, la lluvia, las tortas fritas, malcomido, patatín patatán y las baldosas flojas. Porque con las primeras lluvias molestas del año (ver primer párrafo) uno empieza a recordar que las baldosas flojas viven y luchan. Entonces se empieza a considerar en tertulias el ejecutar a los que las ponen mal o porqué no juntarse con algunos vecinos y hacerle un juicio a la Intendencia visto que a los de Adeom no le fue tan mal. Ahí uno salta y dice que la responsabilidad de la vereda corresponde a cada contribuyente, por lo tanto queda descartada la segunda idea. No así la primera, que cobra fuerza y reune apoyos varios, víveres y municiones.
¡Porque mire que joden las baldosas flojas, ché! Al punto que se van a terminar poniendo de moda otra vez las galochas, esa especie de sobrecalzado, equivalente a un preservativo que preserva el zapato del transeúnte del ataque indiscriminado de los chijetes de barro que lanzan las miserables baldosas flojas contra los indefensos pantalones a los que golpean en su zona baja, que ya se sabe lo que duele eso.
¿Serán obra del señor a su semejanza? ¿Serán mensajeras del diablo que nos vienen a mostrar una fracción ínfima del infierno? ¿Serán seres con vida propia que esperan las lluvias para vengarse de tanta pisada y tanta caca de perro? ¿Salpicarán a los canes también? ¿Será tiempo de pasar a hablar de las mandarinas antes que se termine la página, que después me mean porque dicen que queda un mazacote de texto?¿Serán mandarinas o duraznos paraguayos travestidos? ¿Será varón, será mujer? ¿Será y vamos? Dale.

sábado, 24 de abril de 2010

Nuevo partido de izquierda se presentará en las municipales

En los últimos días surgió la noticia de que un nuevo grupo político participará en las elecciones municipales a realizarse en el mes de mayo. En su plataforma de presentación el recientemente creado PIPP -Partido de Izquierda Posta Posta- se define como "la verdadera opción de izquierda", distanciándose así "de partidos que hablan y hablan de la izquierda pero que nunca han hecho nada por nosotros".
Entre los adherentes más connotados del PIPP aparecen el músico Freddy Bessio, el futbolista Álvaro Recoba y el exfutbolista "Cascarilla" Morales. Precisamente será Bessio quien encabece la lista como candidato a intendente de Montevideo, mientras que Álvaro "Chino" Recoba se postulará como alcalde del municipio D. El mismo incluye, entre otros, los barrios Jardines del Hipódromo, Maroñas y Flor de Maroñas. La intención del PIPP es capitalizar el respaldo popular con que cuenta el conocido futbolista danubiano en dicha zona.
Los miembros del PIPP se reconocen "herederos de muchos compañeros que han hecho grande al país y al mundo a pesar de las notorias barreras que se le pusieron en el camino, como por ejemplo Diego Armando Maradona, Pelé, Romario, Víctor López, Jimi Hendrix, Henry Ford, Napoleón Bonaparte, Matt Groening, Bill Gates, Marilyn Monroe y Jack el Destripador".
En su plataforma incluyen reclamos como la fabricación de abrelatas, tijeras, cámaras de fotos, pelapapas y joysticks para zurdos, como también automóviles con la caja de cambios a la izquierda. Pensando en la educación, pretenden exigir que el 10 por ciento de los pupitres tenga la tabla del otro lado. Por último también aspiran a que el 13 de agosto, fecha en que se celebra el Día Mundial de los Zurdos, sea feriado no laborable para quienes demuestren tal condición.
A más largo plazo pretenden erradicar expresiones negativas del habla coloquial, como la afirmación de que levantarse con el pie izquierdo trae mala suerte o la asociación entre los vocablos siniestra e izquierda.
Debido a la tardía inscripción del PIPP para los cercanos comicios municipales, este partido solo presentará lista en la capital del país. Según declaró a este medio el pippista Marcos Ezquerra, de cara a la próxima instancia electoral "el objetivo es presentarnos ante la ciudadanía e intentar convencer a ese 10 por ciento de verdaderos zurdos que hay en el país de que somos la opción que mejor los representa".
Sabedor de que cuentan con poco tiempo para difundir su mensaje, Ezquerra estimó que "por lo bajo, aspiramos superar tanto al Partido Independiente como a Asamblea Popular y obtener algún edil departamental. Pero ese es solo el primer paso. Tenemos la convicción de que si hacemos bien las cosas en 2015 puede estar asumiendo el primer diputado de la verdadera izquierda uruguaya".
Con gran visión de futuro, los militantes del PIPP aspiran conseguir a largo plazo una banca en el parlamento nacional, para así hacer oir la voz de los zurdos orientales. De lograr tan lejano objetivo tienen pensado reclamar la representación proporcional en el gabinete y colocar un miembro del PIPP al frente de un ministerio.
Para la breve campaña electoral que tiene por delante, Ezquerra anunció que el PIPP presentará una pieza publicitaria "con imágenes de distintas personalidades zurdas posta posta, de nacimiento, no por moda o conveniencia como ahora hay tantos. Gente que realmente integre ese 10 por ciento de compatriotas desfavorecidos desde el día en que nacieron".
La cartelería pippista estará inspirada en la canción Brindis por Pierrot. La principal pieza publicitaria mostrará el lema de la campaña: "La esperanza escondida en el zurdo", acompañada por el rostro de Freddy Bessio impreso a cuatro tintas, buen pixelado y la mar en coche.

jueves, 22 de abril de 2010

Cayó un ovni

Cayó un ovni en el fondo de casa. Yo lo miro por la ventana. No me animo a acercarme. Por ahora lo que sé es que los extraterrestres son chiquitos, porque su nave voladora tiene el tamaño de una pelota de rugby. Incluso tiene la misma forma y el mismo color. Para mi sorpresa este ovni no es como siempre me los había imaginado, con lucecitas de colores por todos lados. Se ve que no las necesitan. Tal vez no tengan ojos como nosotros y por eso no precisen la luz, al menos para ver, aunque sí la pueden necesitar por el calor, o por algún tipo de fotosíntesis que pueden hacer los extraterrestres, de quien por ahora no sé mucho, pero tal vez sean verdes como las plantas. Ni siquiera sé bien de qué materia están hechos. No sólo porque todavía no los he visto, sino porque su aparato volador con pinta de pelota de rugby no tiene ninguna puerta visible, lo que me hace pensar que en una de esas los extraterrestres son intangibles, hechos de humo, ergo seguidores de la murga Falta y Resto. Aunque otra posibilidad es que como son más inteligentes que nosotros -lo confirma que ellos vinieron a visitarnos y no a la inversa- los pequeños alienígenas capaz que se teletransportan y por eso su nave no tiene puerta. Entonces si se teletransportan pueden estar atrás vichando lo que escribo de ell... os... No, no están. Aunque si son humo... capaz que ese incienso... Creo que no. Salvo que se dejen vender en la feria del barrio a diez pesos la cajita. Mmmmmmm... No la veo. Como mucho los de pachuli. El resto no. Más bien creo que siguen ahí adentro de su platillo volador, que no es platillo técnicamente hablando porque no tiene forma de platillo... ¿Lo de platillo viene de plato, platito, platillo o es por los platillos de la batería instrumento musical no culinario y o u gastronómico? Mmmmm. Como sea, su platillo volador no es platillo, mientras que lo de volador es irrefutable porque llegaron al fondo de casa vía aérea no lactea. Aunque la parte del amerizaje en pasto parecería que no la tienen muy ensayada, pues estacionaron prácticamente igual a como caería una pelota de rugby disparada por los gurises de la casa de al lado, que cada tanto lanzan algo contundente por arriba del pequeño muro lindero. Ahora que pienso podría decirse que los muy inteligentes seres interplanetarios vinieron despistando, al punto que imitaron a la perfección con su nave la caída de una pelota de rugby tal cual la tira de vez en cuando el más chico de los hijos del vecino. Visto así, fue un aterrizaje perfecto. Igualito al balón que querían emular. Además la nave que se hicieron es en apariencia tal cual una pelota de rugby, así que cualquiera que no sepa que es un ovni se piensa que es una pelota. Ingenuos terrícolas. Creen que es un entretenimiento infantil llamado pelota y ahí adentro seguro que tienen todo tecnología de punta y ahora están estudiando nuestro planeta y viendo si vale la pena decirle a sus pares que vengan a conocer este humilde rinconcito del Universo llamado Tierra. Algo estarán tramando adentro de su nave los muy muy. Los tan tan. Los chin chin. Los van van. Los can can. Los fun fun. Los zum zum. Tecnología del carajo imitando una pelota de rugby. Impresionante. Por algo son más vivos que nosotros. Si hasta el niño del vecino se confunde. Hay que verlo, saltando el murito a buscar lo que él piensa que es una pelota, pero no, es un sofisticado ovni camuflado. Aunque... Claro... ¿Cómo no se me ocurrió antes? Si no es un ovni puede ser una mina antipersonal, que a veces los hijos de la madre que las inventan las hacen con formas de juguetes para que la agarren guachos desprevenidos como los hijos del vecino. Sí... Mejor ni me acerco. ¿Con quienes estaremos en guerra? ¿Qué le hice al vecino para que me tire una mina al fondo de casa? ¡Guampudo! Ojalá sea un ovni, así me alío con ellos, y ahí se va a enterar el hijo de perra de allende el murito. ¡Y el gurí que se cree que es una pelota de rugby! ¡Qué vejiga, tiene a quien salir!

sábado, 3 de abril de 2010

Crónica de un día de suerte

11:10- Mientras espero a una compañera de trabajo que se está demorando por enésima vez me caga una paloma. En Uruguay la demora es aceptada y la caquita de paloma trae suerte. -Mejor así- me digo.

11:20- Sigo esperando. Miro hacia arriba y la paloma continúa ahí. Recuerdo que yo salí apurado sin tomar café y me preguntó dónde está la suerte.

11:25- Llega una respuesta por sms: "perdona ando a mil ya estoy ahí". Sin motivo aparente recuerdo que en el reciente carnaval Los Choby´s perdieron por un punto debido a una sanción y que no se sabe si Welcome se presenta a jugar la próxima Liga de básquetbol.

11:35- Por fin aparece la compañera, sin mate porque no tuvo tiempo de prepararlo.

13:40- Transcurrida la reunión laboral, el almuerzo en un bar céntrico está por culminar cuando mi compañera me hace saber que en el apuro, además de no preparar el mate, se olvidó de agarrar dinero, por lo cual debo hacerme cargos de su napolitana con fritas. Le veto el postre.

14:05- Al ingresar a la oficina me entero que tengo que hacer un informe para las 18 horas sobre lo hecho en el último año. Mínimo 10 páginas, con todo detallado al máximo. El jefe avisa que nada de bizcochos hoy y que la cafetera se volvió a romper.

18:50- Me retiro del trabajo tras regalarle 50 minutos a la empresa. -Que dios se lo pague- dice el patrón.

19:20- Luego de esperar el ómnibus un buen rato soy ultrajado. Mientras aguardaba para subir al atestado transporte colectivo un muchacho que pasa veloz en bicicleta me quita de la mano el billete de 20 pesos. ¡Muy fuerte! Reacciono cuando ya no estaban ni el 137 ni el billete. En el caso de este último era el ídem.

19:25- Arranco a caminar de regreso al hogar bajo cielo plomizo y encapotado.

19:30- Se agota la pila del MP3 exactamente en el instante en que se larga a chispear. La ocasión me da pie para teorizar sobre la suerte.

20:15- Llego a casa ensopado. En los últimos 5 minutos deben haber llovido unos 50 milímetros. Si este fuera el diluvio universal y yo Noe, no conservo un casal de palomas ni en pedo.

20:20- Para ahorrar había dejado desenchufado el calefón. Toca baño de agua fría. No entiendo cómo puede existir la colombofilia.

20:45- Una vez seco enciendo la computadora para entrar a internet y buscar el origen de la afirmación que vincula el excremento de las palomas con la buena suerte. El gordo Google no tiene ni idea. Aprovecho y miro las noticias. Otro movimiento de tierra en Chile. Me imagino una bandada de palomas volando a ras de suelo y cagando a diestra y siniestra. Las cosas por algo pasan, dicen algunos. Les deseo una paloma del tiempo de los dinosaurios con una caquita proporcional cayéndoles en el medio de la cabeza.

21:30- Mando un sms a un amigo erudito para ver si sabe algo de la suerte que traen las cagadas de paloma.

22:25- Reenvío el mensaje.

23:05- Reenvío el mensaje.

23:15- Reenvío el mansaje.

23:20- Me entero que el último mensaje no pudo ser enviado porque ya no tengo saldo. Estamos a mitad de mes.

23:40- Llega un sms como respuesta: "¡Mirá la hora que es! No rompas las pelotas con boludeces y fijate en Google". Lo maldigo sin poder decirle que se vaya al carajo.

23:55- Miro por la ventana y veo una paloma sobre el murito vecino. Voy raudo a buscar la chumbera. La encuentro al toque, pero enseguida compruebo que no me quedan municiones. Maldigo la madrugada que agoté los chumbos tirándole a las ratas del vecindario.

0:05- La paloma continúa sobre el murito. En un ataque de rabia le lanzo una chancleta voladora. Le erro por dos metros. La chancleta cae en el baldío contiguo. Maldigo mi poca puntería, pero más especialmente a las palomas en general.

0:07- Busco alrededor. Un vaso de requesón vacío es más contundente y fácil de dirigir. Extrañamente vuelvo a fallar. Esta vez me quedo corto. Mañana tendré que barrer los vidrios que quedaron de este lado del muro. La paloma se va volando; sobrando. Hasta acá llegué. Mientras me voy a acostar, me imagino cómo quedará en un guiso de arroz la muy puta.

domingo, 28 de marzo de 2010

¿Dónde está la pelotita?

He aquí una vez más esta página brindando un servicio de ayuda a la comunidad, algo así como la ahora bastante nombrada responsabilidad social de las empresas pero sin descontar impuestos. Hoy esta humilde carilla se toma la molestia de intentar avivar gilastrunes que en ocasiones pueden ser merecedores de su suerte.
El tema de la ocasión es el famoso juego de la mosqueta, que una vez más vuelve a ser visible en calles y ferias de la ciudad. En particular se lo puede ver en los alrededores de la terminal Tres Cruces, seguramente con el objeto de cazar ingenuos no locatarios que desconocen la treta de que se trata. Uséase que pretenden hacer caer en esta añeja trampa a quienes no la conocen, por lo cual bueno sería que usted lector -si no es su caso- se dirija al quiosco más cercano, compre todas las revistas que pueda y las regale como quien da volantes de casas de masaje en 18 de Julio a todo aquel que le parezca un zopenco de cuidado que pueda ser potencial pez atrapado en la red del hampa callejero.
Para quien no lo tiene claro aún el juego de la mosqueta consiste en un señor con una mesa o tabla sobre la cual mueve tres vasos invertidos y una pelotita. El espectador y potencial apostador debe averiguar luego de unos breves pases del señor antes nombrado, debajo de qué vaso está la pelotita, que dicho sea de paso la mayoría de las veces no está en ninguno de los tres vasos sino apretada entre los dedos del tipo, pues es de goma muy liviana.
Entonces, la cuestión es simple. La idea es seguir visualmente la pelotita y acertar dónde está. Si acierta, gana el importe que había apostado, si mal no recuerdo (o el doble, pero al caso es lo mismo porque nunca gana). Suena bien, pero es una estafa. Estimado lector, siga el siguiente consejo como una verdad irrefutable del tipo Uruguay nunca más va a salir campeón del mundo: aunque vea que otro espectador/apostador gana, usted nunca va a ganar. Probablemente ese ganador sea amigo del señor de los vasitos. Y la mujer que está al lado con una cartera medio rara también, al igual que el gordo que cada tanto le da un manijazo para ver si se anima a apostar y si no lo hace apuesta él y gana, cosa que extrañamente parece no interesarle demasiado, al punto que uno pensaría que no está jugando de verdad. Lo mismo el flaco que mira de pesado que suele estar parado a algunos metros del lugar, como campaneando si viene la cana podría decirse, presto a seguirlo de cerca para pesetearlo si usted desea alejarse cuando lo intentaron endulzar dándole 100 pesos de ganancia para luego sacarle 500.
No sea gil. Cuando vea una escena de este tipo siga de largo y no se detenga. Como mucho dedíquese a observar a los que rodean el juego e intente descubrir quienes están en la joda (la mayoría) y cuáles son las dos o tres potenciales víctimas que completan el cuadro.
Si tiene suerte podrá ver el momento cúlmine: cuando le pelan 1000 pesos a un apostador y alguien avisa que viene la cana, entonces todos rajan y el que perdió una Juana de América se queda absorto pensando que tuvo poco orto pero en realidad demostró ser bastante corto de entendederas, de veras. Y mientras la policía no se acerca porque nunca estuvo cerca, la víctima ocasional de la mosqueta no percibe aún que lo han timado, piensa que la pelotita estaba en el vaso de la izquierda, qué gil, ya tendré revancha algún otro día en que los botones no me corten la inspiración, cosas que pasan, pero la pelota solo está en un vasito para endulzar giles cuando no hay billetes de por medio, no sea papanatas, criatura del diablo, se lo dice un igual, que 500 pesos no es mucho después de todo.

martes, 16 de marzo de 2010

Caperucita Roja intergaláctica

En los últimos años la ciencia ha evolucionado mucho. Hace tiempo que el hombre llegó a la Luna y ahora se aventura más allá del Sistema Solar, investigando planetas y piedritas que están por ahí dando vueltas en el espacio sideral. Incluso estamos buscando entrar en contacto con algún otro planeta habitado que haya en los confines del universo. No solo hay alguna que otra nave boyando por ahí arriba, sino que a diario enviamos señales concretas para ver si alguien responde. Referido a esto hay un tema bastante interesante y poco conversado: ¿acaso estamos prontos y mentalizados para recibir una posible respuesta de alguna civilización que habite en otra galaxia?
¿Qué ocurrirá el día que llegue un mensaje de vida inteligente allende el sistema solar? Algún tipo de comunicación intergaláctica respondiendo cosas como, por poner un ejemplo: Sí, acá desde el planeta Mjirrxtprank, en la galaxia JDJ1035. Nosotros tenemos tres patas, ¿y ustedes? ¿Porqué no se teletransporta alguno y charlamos un poco? Andamos con ganas de aliarnos con algún otro planeta para invadir Scopigggroxtenñ porque a ellos les quedan como 500 litros de agua, ¿se apuntan? Incluso algo mucho más sencillo, como podría ser: ¿Dónde queda vuestro Sistema Solar?, así nos damos una vuelta para conocerlos. En son de paz, claro, faltaba más. O algo del estilo: Ya sabemos donde están. Quédense ahí y no rompan las pelotas. O por qué no un mensaje un tanto enigmático: ¿Ustedes fueron los que mandaron a Michael Jackson? ¿Dónde están exactamente ubicados? Solo por curiosidad.
Arribados a este punto tal vez valga preguntarnos si los terrícolas no estaremos cometiendo la ingenuidad de estar comportándonos como si fueramos una caperucita roja intergaláctica, que va con su canastito con cuatro datos biográficos caminando por ese bosque que es el universo todo, a merced de vaya a saberse qué lobos que anden por ahí buscando presas fáciles.
¿Y si mañana se aparecen los extraterrestres de un día para otro? ¿El lunes tempranito por ejemplo, a la hora del desayuno? Porque por ahora vamos muy ligeritos de cuerpo, pero cuando nos contacten capaz que nos vamos a ir de cuerpo literalmente. Pueden ser buenos, está claro, pero mejor vamos a pensar en lo que tenemos visto: un poco yin, un poco yang, a dios rogando y con el mazo dando. Y hablando del tema: ¡Se alquilan balcones en la Plaza de San Pedro para cuando el Papa salga a explicarle a sus fieles cómo se compagina la existencia de los hermanos interestelares con la historia de Adán y Eva! Aunque claro, seguramente la apuesta básica es esperar que sean menos vivos que nosotros, para que tengan, para que guarden y con el mazo dando.
Volviendo al comienzo. ¿Estamos listos para entrar en contacto con otras civilizaciones? ¿Valdrá la pena seguir mandando señales al espacio? ¿No estaremos siendo la comidilla de otros mundos mucho más desarrollados? ¿No deberíamos preparar algo al menos, para que no resulte muy improvisado cuando vengan las visitas? ¿Dónde los vamos a recibir? ¿En la ONU, en la FIFA o en el quincho de Rincón del Cerro? ¿Mujica se pondrá el traje? ¿Valdrá la pena que conozcan a Zulma Lobato? ¿Serán vegetarianos o estamos en el horno? ¡Ay Caperucita! ¿Por qué tienes esa pollerita tan corta? ¿A dónde vas con esa canastita llena de manzanas?